jueves, 22 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
Pantomima a la luz de la Biblia
La pantomima es el arte de poder comunicar un mensaje o una idea a través de gestos y movimientos corporales, sin la utilización de la palabra. Es la parte de las artes escénicas que utiliza la mímica como forma de expresión artística.
En muchos lugares el mimo es rechazado por el uso del maquillaje, puesto que se ha malinterpretado el motivo por el cual este se pinta la cara. Técnicamente, a través del maquillaje resaltamos las expresiones faciales, lo que permite que cada una de ellas puedan ser identificadas por los espectadores que se encuentran a cierta distancia del escenario.
Cabe mencionar el ejemplo de Moises cuando descendió del monte Sinaí y su rostro resplandecía. Los labios rojos son un símbolo del carbón encendido que Dios pasa por nuestros labios, a fin de que toda palabra que salga de nuestra boca provenga de El (esto a pesar de que la pantomima es el arte del silencio). Otro ejemplo que encontramos en la Biblia es el del profeta Zacarías, al que se le conoce como el profeta mudo debido a que estuvo comunicándose por señas, gestos y palabras escritas desde la visita del ángel hasta el nacimiento de Juan el bautista. También a Ezequiel se le adjudica el título de profeta mudo por la palabra que recibió de Dios de que su lengua se pegaría a su paladar y que no hablaría palabra alguna hasta que el mismo Dios lo ordenara.
La pantomima, al igual que cualquier arte, al ser desarrollada por hombres y mujeres de Dios, es un arma poderosísima que sirve para glorificar a Dios, anunciar el santo evangelio de Jesucristo, declarar Su victoria sobre el reino de las tinieblas, traer liberación a los cautivos y restaurar a aquellos que han caido.
En muchos lugares el mimo es rechazado por el uso del maquillaje, puesto que se ha malinterpretado el motivo por el cual este se pinta la cara. Técnicamente, a través del maquillaje resaltamos las expresiones faciales, lo que permite que cada una de ellas puedan ser identificadas por los espectadores que se encuentran a cierta distancia del escenario.
Cabe mencionar el ejemplo de Moises cuando descendió del monte Sinaí y su rostro resplandecía. Los labios rojos son un símbolo del carbón encendido que Dios pasa por nuestros labios, a fin de que toda palabra que salga de nuestra boca provenga de El (esto a pesar de que la pantomima es el arte del silencio). Otro ejemplo que encontramos en la Biblia es el del profeta Zacarías, al que se le conoce como el profeta mudo debido a que estuvo comunicándose por señas, gestos y palabras escritas desde la visita del ángel hasta el nacimiento de Juan el bautista. También a Ezequiel se le adjudica el título de profeta mudo por la palabra que recibió de Dios de que su lengua se pegaría a su paladar y que no hablaría palabra alguna hasta que el mismo Dios lo ordenara.
La pantomima, al igual que cualquier arte, al ser desarrollada por hombres y mujeres de Dios, es un arma poderosísima que sirve para glorificar a Dios, anunciar el santo evangelio de Jesucristo, declarar Su victoria sobre el reino de las tinieblas, traer liberación a los cautivos y restaurar a aquellos que han caido.
lunes, 12 de abril de 2010
MEC Mime´s School
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